Niños españoles ¿Bien Nutridos?

Nutrición de los niños españoles
Nutrición de los niños españoles

Mucho se escucha hablar de las carencias nutricionales de los niños en los países en vía de desarrollo, pero se han preguntado ¿los chicos españoles, que tal se encuentran?

La adecuada alimentación es vital en los primeros mil días de vida, debido a la vital importancia que juegan los nutrientes en el crecimiento y desarrollo tanto físico como mental y cognitivo del niño o la niña. Cada etapa de la vida tiene sus requerimientos y exigencias nutricionales, siendo las edades más vulnerables los niños menores de 10 años.

Mantener a nuestros hijos bien nutridos hace la diferencia entre la salud presente y futura de los chicos. Son muchos los factores que entran en juego para tener un niño nutricionalmente saludable, en primer lugar el estado nutricional de la madre en la pre concepción y durante todo el embarazo, la presencia y duración de la lactancia materna, el
tipo de fórmula láctea con la que se le alimenta, la edad y calidad de alimentos que se introducen en la ablactación del pequeño y la calidad del proceso de adaptación a la mesa familiar a los 12 meses de edad. Son muchos los factores que influyen en el estado nutricional del individuo a su corta edad pero todas dependen del adulto a cargo y su
entorno familiar y cultural.

Cada vez más se observan padres interesados en investigar sobre la adecuada alimentación de sus hijos y esto abre una puerta a los profesionales de la alimentación y nutrición para dar educación en el tema y formar de forma más seria y precisa a los padres que deseen hacer las cosas bien.

En España es poca la bibliografía o estudios que evalúen de forma continua y sostenida el estado nutricional de los niños y niñas. Sin embargo, contamos con el Estudio Nutricional en Población Infantil Española (EsNuPi), que nos da algunas luces de cómo nos encontramos.

Según este estudio realizado en 50.000 niños españoles entre 1 y 9 años de edad de zonas urbanas, evaluó los patrones de alimentación y actividad física de los mismos. Al mismo tiempo, evaluaron el nivel de consumo diario de algunos nutrientes necesarios para el grupo etario para garantizar su bien crecimiento y desarrollo.

Calcio

El estudio demostró que la principal fuente de ingesta de este mineral es a través de la leche y derivados lácteos, gracias al consumo diario superior a 2 porciones.

Vitamina D

En referencia a los niveles de ingesta de esta importante vitamina no solo para la salud ósea sino para el fortalecimiento del sistema inmunológico, hay carencias. Por lo cual sugieren incrementar el uso de leches fortificadas con vitamina D en los niños españoles menores de 9 años de edad especialmente en los meses de menos exposición solar.

Calorías Diarias

El estudio revela que el promedio de calorías que consumen los niños españoles es adecuada entre 1.503 kcal/ día a 1.404 Kcal). Por otro lado resultan que la ingesta de grasas está por encima del requerimiento para la edad: entre un 36,5% y 35.9%. Caso contrario con el grupo de los carbohidratos complejos que se encuentran por debajo del
requerimiento: entre 39,3% y 47,8%.

Nutrición infantil en España
Nutrición infantil en España

Carencias Nutricionales más importantes en los niños

Magnesio: la ingesta media de magnesio se situó cerca de la ingesta adecuada en ambas sexos. La leche y los productos lácteos fueron las principales fuentes de magnesio para ambos grupos, seguidos de los grupos de los cereales y las frutas. Seguidas por  las verduras, las carnes y los productos cárnicos y las legumbres. Aunque entre un 5% y un 54% de los niños (dependiendo de la edad, sexo y cohorte) presentaron ingestas inferiores
a las adecuadas.

Calcio: un 24,5% de niños y un 26,7% de niñas de 4 años o más de la población general, presentó una ingesta de calcio por debajo de las recomendaciones, mientras que entre los consumidores de leches adaptadas solo el 8% en los niños y el 17,5% de las niñas presentó una ingesta insuficiente. La ingesta de calcio también fue más adecuada y significativamente mayor en niños de 6 a 10 años consumidores de leches adaptadas, en comparación con los de la cohorte de población general. La leche y los productos lácteos fueron la principal fuente de calcio para los niños, aportando el 66 y el 68% del total del calcio ingerido en niños de referencia y en los consumidores de leches adaptadas, seguidos de los cereales, las verduras y los productos de panadería y pastelería.

Fósforo: la relación entre el calcio y fósforo para toda la población fue muy baja (casi el 94% de los niños estudiados tenían una relación calcio/fósforo inferior a 1/1) en comparación con las recomendaciones internacionales, aunque esta relación fue significativamente mayor en los consumidores de leches adaptadas frente a la cohorte de población general infantil en todas las categorías de edad consideradas. La mayor fuente de fósforo en la dieta de los niños fue el grupo de la leche y los productos lácteos, seguidos de las carnes y productos cárnicos, cereales y los pescados y mariscos. Otros grupos de alimentos que contribuyeron en menor medida a la ingesta de fósforo fueron los productos de panadería y pastelería, huevos, azúcares y dulces y verduras.

Vitamina D: el déficit de esta vitamina está muy extendido a nivel mundial a tal punto de considerarse una problema de salud pública. Las principales fuentes de esta vitamina en la población infantil estudiada fue en orden de importancia: leche y derivados lácteos, pescados y mariscos, huevos, cereales, papillas, y productos de panadería. Aun así, están por debajo de los requerimientos diarios.

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