Percepción de los españoles sobre el cambio climático

En junio 2022, el Centro de Políticas Económicas de ESADE, EsadeEcPol, presentó un estudio titulado Radiografías de las divisiones y consensos de la sociedad española en torno al cambio climático1, que se presentó como una primera aproximación sobre los consensos y divisiones en la sociedad española sobre la transición verde.
El estudio destaca que entre los temas más importantes y relevantes de los españoles está el cambio climático; en tal sentido el estudio que registra la percepción de 3.014 personas y que se realizó en el mes de abril 2022, identificó una lista de 11 problemas que se priorizaron según el reconocimiento de la mayoría de los encuestados sobre la importancia de los mismos, a saber:
  1. Paro.
  2. Corrupción y fraude.
  3. Funcionamiento de los servicios públicos como sanidad.
  4. Violencia de Género.
  5. Cambio Climático.
  6. Inflación
  7. Baja confianza en los partidos políticos.
  8. Independencia de Cataluña.
  9. Inmigración ilegal.
  10. Seguridad y defensa de España.
  11. España vaciada.
Por su parte, la Fundación BBVA2, en el mismo mes de junio 2022, presentó un estudio titulado Valores, actitudes y conducta medioambiental de los españoles, en el cual registró el resultado de otra encuesta, en este caso, realizada a 4.500 personas que se enfocó en identificar el interés, los valores, actitudes y comportamiento de los españoles hacia el medio ambiente.
Este estudio mencionado, nos dice que en la sociedad española hay un alto interés y preocupación los problemas ambientales, que para el 80% de los encuestados son calificados como graves; así mismo, el estudio logró identificar 17 problemas ambientales que para los encuestados, son los más importantes y que cito a continuación en el orden de prioridad que nos presenta el estudio presentado por la Fundación BBVA, a saber:
  1. Contaminación del mar.
  2. La contaminación de los ríos, arroyos, lagos.
  3. El aumento de los residuos industriales.
  4. El cambio climático.
  5. Los incendios forestales.
  6. La contaminación del aire.
  7. El agotamiento de los recursos naturales.
  8. Ea escasez de agua dulce.
  9. La desertificación / sequías.
  10. La extinción de especies animales.
  11. La extinción de especies de plantas.
  12. La urbanización de espacios naturales.
  13. Las inundaciones.
  14. La sobrexplotación del mar por la pesca.
  15. El uso de pesticidas y fertilizantes en la agricultura.
  16. La sobrepoblación (incremento poblacional).
  17. La modificación genética de las plantas y animales.
Como se puede apreciar el cambio climático en ambos estudios mencionados, aparece como uno de los principales problemas de la sociedad española; además, cuando el estudio de la Fundación BBVA valora los factores que más contribuyen a la pérdida de la biodiversidad, según la amplia mayoría de los encuestados, el cambio climático es identificado como uno de esos factores, acompañado por las catástrofes provocadas por el hombre como vertidos de petróleo, accidentes industriales y la contaminación del aire, suelo y agua, entre otros.
Ese mismo estudio de la Fundación BBVA también nos dice que para el 71% de los encuestados, al cambio climático se le da menos importancia que la que tiene, mientras que para un 20% se le otorga la importancia que tiene y para un 9% el tema recibe más importancia de la que tiene.
Ahora bien, si bien es cierto que para el estudio de la Fundación BBVA, 3 de cada 4 españoles están conscientes perciben que la mejora del medio ambiente depende por un lado del cambio de estilo de vida y por el otro del avance del conocimiento; en particular sobre el cambio climático, el estudio EsadeEcPol al valorar la voluntad de luchar contra el cambio climático vs la renuncia a mantener el propio estilo de vida, identifica una división importante entre la opinión de los participantes del estudio, el 44,2% valoran como importante la lucha contra el cambio climático, mientras que un 36,8% consideran que es mejor no renunciar al estilo de vida, frente a un 19,1% que se muestra indiferente o igual.
Así como este tema sobre el estilo de vida presenta una división en la percepción de los participantes, lo mismo sucede cuando EsadeEcPol valora la importancia de luchar contra el cambio climático vs la renuncia a libertades individuales como consecuencia de esa lucha, en tal sentido, el 37,4% de los encuestados valoraron como más importante luchar contra el fenómeno climático, frente a un 35,9% que valora como más importante las libertades individuales, un 21,8% se mantiene en una posición intermedia y el restante no sabe o no contesta.
Pero donde no hay división o polarización, según el estudio de la Fundación BBVA, es en el reconocimiento que hacen los encuestados al cambio climático como un proceso provocado por la actividad humana, frente a esta percepción del 80% de los participantes, sólo el 8% considera que es un proceso natural de la tierra y un 11% responde que se trata de ambas cosas, cerrando el análisis el 1% que no sabe o no respondió.
Por último, resulta importante destacar que cuando se aborda la gestión del gobierno español específicamente en materia de cambio climático, el estudio de Fundación BBVA, nos dice que el 80% considera que las políticas y regulaciones no está haciendo lo suficiente para combatir ese fenómeno y que el 63% considera que las políticas existentes no están teniendo efecto alguno.

La respuesta de la ciudadanía en general a los problemas ambientales

Quiero destacar que el estudio de la Fundación BBVA, nos presenta una lista de acciones que desde la ciudadanía se realizan a los fines de responder a los d desafíos ambientales que hoy enfrentamos, a saber:
  1. Firma de peticiones.
  2. Movilización activa en el cuidado del medio ambiente (limpieza de playas, parques, etc.).
  3. Participación en concentración o manifestación a favor de un tema de medio ambiente.
  4. Aportando dinero a alguna asociación de protección del medio ambiente.
El 52% de los encuestados reconocieron que las más recientes acciones que han realizado son en primer lugar el apoyo a través de la firma alguna solicitud; un 30% afirman haber estado en alguna actividad sobre la protección del ambiente, un 18% respondió que han estado en alguna concentración y sólo un 17% contribuye económicamente con una organización. En ese contexto, sólo el 8% reconoce ser parte de una asociación u organización ambiental.
En ese corto listado de acciones, en primer lugar no hay referencia a ningún mecanismo institucional de participación ciudadana y en segundo lugar, el nivel de participación en alguna acción resulta bajo, si consideramos los niveles de importancia y preocupación que los encuestados le otorgan al fenómeno climático.
En ese contexto, importante agregar que el estudio nos dice que sólo el 8% de los encuestados afirma pertenecer o participar en alguna asociación de protección a la naturaleza o al medio ambiente.
El mismo estudio, también nos acerca a conocer cuáles son las principales acciones que de manera individual impulsan cada uno de los encuestados para enfrentar los desafíos ambientales, que nos lleva a enfocarnos en el rol que todos tenemos como consumidores, una dimensión que de inmediato nos conecta con la cultura circular, a saber:
  1. Separar el cristal, las latas, el plástico o el papel para reciclarlos.
  2. Compra electrodomésticos de bajo consumo energético.
  3. Evita el uso de bolsas de plástico nuevas al hacer la compra.
  4. Limitar el consumo de agua
  5. Limitar el consumo de electricidad.
  6. Compra de electrodoméstico de bajo consumo eléctrico.
  7. Reduce uso de calefacción.
  8. Reduce uso de aire acondicionado.
  9. Compra productos de envases reciclables.
  10. Compra frutas y verduras orgánicas.
  11. Compra productos con etiqueta medio ambiental.
La lista está en el orden de prioridades que resultó de la encuesta a los participantes del estudio de la Fundación BBVA.

La oportunidad de la ciudadanía de ser parte del diálogo, debate y diseño de políticas públicas en materia de cambio climático

La mayoría de los españoles, visto desde los resultados del estudio de la Fundación BBVA, sienten que pueden y deben contribuir a luchar contra el cambio climático, y a tal fin, se sienten informados sobre cómo hacerlo; en este sentido, seis de cada diez españoles, nos dice el mencionado estudio, han oído o leído algo acerca de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética aprobada en mayo de 2021 y se afirma que entre las diferentes medidas que se han presentado, hay un amplio consenso acerca de todas ellas.
Ahora bien, ese conocimiento sobre el cómo enfrentar al cambio climático, es mucho más concreto cuando asumimos el compromiso y la responsabilidad desde nuestra dimensión como consumidores, pues es allí donde nuestra aptitud y actitud marcan la diferencia, pero hay que advertir, que puede ser más concreto por que hay una serie de recomendaciones y prácticas que todos conocemos y que por los medios se divulgan de manera constante, pero ello no supone, que seamos más efectivos en la lucha contra el cambio climático, pues exige y demanda un modelaje social acompañado con una respuesta de las instituciones políticas que permitan conectar la conducta con el resultado para entonces valorar y percibir el impacto del compromiso asumido.
Además, sin duda, depende de nuestra posición sobre el fenómeno del cambio climático y sobre la contribución que nuestra conducta individual tiene frente al desafío que hoy se nos presenta como sociedad.
Pero cuando queremos asumir ese compromiso de luchar contra el cambio climático desde nuestra responsabilidad cívica de participar en la gestión pública a los fines de intentar influir o incidir en las políticas públicas, nos encontramos en el marco institucional de España que en el ámbito de la Administración Pública Nacional, las oportunidades de hacerlo se concretan en principio en la Asamblea Ciudadana sobre el Cambio Climático y sin especificar, la Ley de Cambio Climático y Transición Energética (2021), reconoce que el gobierno debe reforzar los otros mecanismos de participación existentes de manera que sean también una oportunidad para participar en esta materia.
La Ley de Cambio Climático y Transición Energética, reconoce expresamente la Asamblea Ciudadana del Cambio Climático como un espacio de participación y mediante la norma del artículo 39, recomienda que tal espacio también sea desarrollado a nivel de las comunidades autónomas y municipales; por lo pronto ese espacio de participación está condicionado a la discrecionalidad del Ejecutivo, pues sólo a través de una orden ministerial se puede promover su activación y desarrollo institucional.
Si pensamos en otros mecanismos de participación existente, claramente tenemos que hacer referencia a la consulta pública de proyectos de ley o planes relacionados con el cambio climático; en tal sentido, resulta muy importante valorar las recomendaciones que en junio 2022 presentó la Asamblea Ciudadana para el Clima de España, pues en su contenido, si bien recomienda que para aumentar la concienciación y la participación activa de la ciudadanía en los procesos de elaboración, desarrollo e implementación de políticas públicas ante los efectos del cambio climático, (objetivo 31) recomendó impulsar la mencionada Asamblea Ciudadana, también identificó otras oportunidades de participación en distintas áreas, a saber:
  1. Gestión de residuos municipales (objetivo 9, recomendación 29).
  2. Mejora de la gobernanza participativa del sistema alimentario (objetivo 16 recomendación 63) y específicamente se identifica la conformación de consejos alimentarios municipales para fomentar circuitos cortos y sostenibles de distribución.
  3. En el sector de los trabajadores de la salud (objetivo 30, recomendación 84) y de los trabajadores en general (objetivo 47, recomendaciones 131, 132 y 133), a través de figuras como comisiones mixtas de trabajadores y empresarios para tratar asuntos referentes a cambio climático y medio ambiente en la empresa.
  4. Restauración de los principales ecosistemas del país afectados por el cambio climático para aumentar su resiliencia (objetivo 49, recomendaciones 141), mediante un Plan de Voluntariado Ambiental que promueva la participación y concienciación de la sociedad en el cuidado y recuperación de la naturaleza y los ecosistemas afectados por el cambio climático.
  5. Prevención de Incendios Forestales (objetivo 50, recomendación 143), a través de una gestión forestal sostenible y adaptativa, con la participación de la sociedad.
Para interpretar y profundizar ese mandato del legislador al Gobierno de España de “reforzar los mecanismos de participación ya existentes”, esas recomendaciones resultan un insumo útil para levantar un mapa de oportunidades que nos lleve a valorar si en esas áreas, hay un marco institucional adecuado para activar mecanismos de participación, de manera que las recomendaciones se conviertan en oportunidades viables y efectivas, que sin duda, quedan condicionadas sólo a la voluntad política.
Pero además, de acudir a las recomendaciones de la Asamblea Ciudadana para el Clima, es importante revisar rápidamente las oportunidades de participación que están previstas tanto en el Plan Nacional de Adaptación del Cambio Climático 2021-2030, como en el Plan Nacional Integral de Clima y Energía 2021-2030.
El Plan Nacional de Adaptación del Cambio Climático 2021-2030, nos dice que presenta una gobernanza que busca garantizar la coherencia de la acción climática y que conlleva nuevas prácticas para las administraciones públicas en la forma de legislar, de planificar, de presupuestar, de gestionar y de informar, así como para el sector privado. Se regulan nuevos modelos de participación público privada y de asesoramiento y control de las políticas públicas, como la creación de un “Comité de Expertos de Cambio Climático y Transición Energética” o de la “Asamblea ciudadana del cambio climático”.
Resulta curioso que a lo largo del contenido del Plan, no hay referencia o desarrollo de principios básicos que permitan impulsar particularmente la figura de la Asamblea Ciudadana, sólo desarrolla las líneas generales de los denominados Foros, que son presentado como el mecanismo que permite el encuentro de la ciudadanía con el desafío de ser parte en la lucha contra el cambio climático.
Esos Foros, a los fines de comprender su alcance, se plantean los siguientes objetivos:
  1. -Reforzar la coordinación interinstitucional, tanto en su dimensión intersectorial (entre distintos departamentos temáticos) como territorial (con especial atención al engranaje Administración General del Estado –comunidades autónomas– administraciones locales).
  2. – Facilitar la participación y las colaboraciones con los actores sociales.
  3. – Facilitar el asesoramiento e intercambio técnico y científico
Y según el Plan los mismos se concretan a través de las siguientes figuras:
  1. Grupo de Impactos y de Adaptación
  2. Comité de Impacto, Riesgo y Adaptación.
  3. Seminarios del Plan.
El encuentro con la ciudadanía en general está prevista en los seminarios y en el Comité de Impacto, Riesgo y Adaptación, pero a través de las llamadas Organizaciones No Gubernamentales. En el Grupo de Impacto y Adaptación por ser un contenido diseñado desde la dimensión técnica, el Plan lo destina para que sea el espacio de encuentro entre Administración central y autonómica para la gestión del Plan.
El Plan Nacional identifica en sus líneas de acción dos áreas en las cuales se deben promover espacios de participación ciudadana en materia del cambio climático, a saber:
  1. Impulso a la coordinación institucional y la participación social para la adaptación en la costa y el mar (línea de acción 7.5).
  2. Comunicación, divulgación y participación ciudadana en el ámbito urbano (línea de acción 8.4).
Sobre el Plan Nacional Integral de Clima y Energía 2021-2030, debo señalar que también nos presenta varias medidas que nos ayudan a identificar otras oportunidades para que la ciudadanía en general pueda asumir la responsabilidad cívica de participar en la definición de políticas públicas para enfrentar el fenómeno climático, a saber:
  1. Desarrollo de nuevas instalaciones de generación eléctrica con renovables, allí se propone en uno de sus objetivos se plantea el desarrollo de energías renovables, participación ciudadana e innovación (medida 1.1)
  2. Gestión de la demanda, almacenamiento y flexibilidad, entre sus objetivos se propone fomento de la participación ciudadana en la gestión de la demanda (medida 1.2).
  3. Desarrollo de autoconsumo con renovables y la generación distribuida, en su objetivo se propone generación descentralizada, generación a partir de fuentes de energías renovables y participación ciudadana (medida 1.4).
  4. Comunidades energéticas locales, se plantea en su objetivo facilitar la participación de ciudadanos, pymes y entidades locales en la transición energética (medida 1.13).
  5. Promoción del papel proactivo de la ciudadanía en la descarbonización (medida 1.14) y entre sus objetivos, se pueden destacar los siguientes:  5.1 – Empoderar a la ciudadanía y promover su participación en la transición energética.  5.2 –  Promover la participación ciudadana en la definición de las políticas energéticas locales, regionales y nacionales.

La necesidad de un mapa de oportunidades para abordar el diálogo y debate sobre el cambio climático

En conclusión, estos dos estudios a los que se hizo referencia en este escrito, nos presenta una sociedad española que en su mayoría está consciente y sensibilizada sobre la necesidad de actuar para enfrentar los problemas ambientales, reconociendo que como individuos somos responsable de esos problemas, y en consecuencia somos actores claves de la solución.
Desde 1972, desde la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Humano, nos extendieron una invitación a preservar y mejorar el medio y 50 años después, en una nueva Conferencia Estocolmo+50, se reafirmó aquella invitación a través del llamado por lograr un planeta sano y próspero para todos.
Para concretar esa preocupación por enfrentar los desafíos ambientales, buscando el bienestar de todos, tenemos la capacidad de actuar desde nuestra esfera privada, a través de nuestro comportamiento como consumidores, pero también, hay la oportunidad de actuar desde nuestra comunidad y junto a las autoridades públicas a través de los mecanismos de participación ciudadana en la gestión pública; participar, es mucho más que una oportunidad, es un derecho exigible a las autoridades públicas y una responsabilidad cívica, tal y como lo expresa la Carta Iberoamericana de Participación Ciudadana en la Gestión Pública (2009).
En el caso del diseño institucional español, se puede identificar que la figura de la Asamblea Ciudadana sobre el Cambio Climático se presenta por el legislador y desde las recomendaciones de la propia ciudadanía como el mecanismo de participación para la inclusión de la ciudadanía en abordar el fenómeno climático, pero no se reduce la oportunidad de participar en esa Asamblea, pues la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, nos dice que para participar también están aquellos otros mecanismos reconocidos.
En ese sentido, los Planes aprobados por el Gobierno de España en materia de cambio climático, así como también, el Informe final de recomendaciones de la Asamblea Ciudadana para el Clima nos permiten identificar aquellas otras áreas en las cuales se plantean que la participación de la ciudadanía es una oportunidad, ello a los fines no sólo de explorar la existencia de otros mecanismos institucionales, sino también, para valorar la viabilidad real de las mismas.
Para cerrar quiero citar el siguiente texto que responde a la Proclama de la Declaración de la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Humano de 1972. por considerar que permite una reflexión oportuna sobre la visión de quienes hace 50 años abordaron la problemática ambiental y cómo aquél “momento de la historia”, se ha extendido a lo largo de estas 5 décadas, buscando ese conocimiento y esa acción prudente que permita lograr esa armonía necesaria con la naturaleza a los fines de preservar y mejorar el planeta para el bienestar de todos:
“Hemos llegado a un momento de la historia en que debemos orientar nuestros actos en todo el mundo atendiendo con mayor cuidado a las consecuencias que puedan tener para el medio. Por ignorancia o indiferencia podemos causar daños inmensos e irreparables al medio terráqueo del que dependen nuestra vida y nuestro bienestar. Por el contrario, con un conocimiento más profundo y una acción más prudente, podemos conseguir para nosotros y para nuestra posteridad unas condiciones de vida mejores en un medio más en consonancia con las necesidades y aspiraciones del hombre. Las perspectivas de elevar la calidad del medio y de crear una vida satisfactoria son grandes. Lo que se necesita es entusiasmo, pero, a la vez, serenidad de ánimo ; trabajo afanoso, pero sistemático. Para llegar a la plenitud de su libertad dentro de la naturaleza, el hombre debe aplicar sus conocimientos a forjar, en armonía con ella, un medio mejor. La defensa y el mejoramiento del medio humano para las generaciones presentes y futuras se ha convertido en meta imperiosa de la humanidad, que ha de perseguirse al mismo tiempo que las metas fundamentales ya establecidas de la paz y el desarrollo económico y social en todo el mundo, y de conformidad con ellas.”
Carlos Romero Mendoza
@carome31
Acerca de Carlos Romero 96 artículos
Director de Asociación Civil Eccos de Paz. Estudioso e investigador de temas locales y de participación ciudadana, con experiencia en docencia universitaria y autor de varios libros y artículos sobre institucionalidad local.