Las ‘smart cities’ de Ineco pronosticarán el tráfico con una hora de antelación

Jesús Vázquez, experto senior tecnológicos de la información de Ineco.
Jesús Vázquez, experto senior tecnológicos de la información de Ineco.

La empresa, perteneciente al Ministerio de Fomento, ha implementado el proyecto piloto en Granada y Málaga para medir el impacto en movilidad y reducción en las emisiones de CO2.

Los atascos no tienen espacio en las ciudades del futuro. ‘Cityneco’, el proyecto de Ineco permite recopilar la información proveniente de los sensores y centros de tráfico para la elaboración de un algoritmo que permitirá pronosticar hasta con una hora de antelación dónde se producirá una aglomeración de vehículos. “Estos datos, que permanecerán en la nube, permitirán gestionar los tiempos de los semáforos o la redirección de los profesionales dedicados al tránsito para evitar que ocurra”, ha explicado Jesús Vázquez, experto senior tecnológicos de la información de Ineco, a IberoEconomía.

En Granada se están haciendo las pruebas piloto del proyecto de Ineco.
En Granada se están haciendo las pruebas piloto del proyecto de Ineco.

La empresa española, vinculada al Ministerio de Fomento, afirma que el proyecto es muy prometedor. No solo por las ventajas que ofrece para la movilidad, sino también por su efecto en la reducción de las emisiones de CO2 y en un uso más eficiente de las vías de la ciudad. “Cada vez hay más personas en las grandes ciudades, por lo que empleados todas las ventajas de la tecnología para lograr el máximo de eficiencia en las vías públicas”, ha precisado.

Convencidos de su potencial, Ineco ha implementado su proyecto piloto en Granada. La ciudad, que ya contaba con sensores a tiempo real, han permitido implementar un modelo que no solo regula el tráfico, sino que incluso permite redirigir a los conductores que están buscando donde aparcar el vehículo. “Mientras menos tiempo destinen a la búsqueda de una plaza, menor serán las emisiones y los problemas de circulación”, apunta Vázquez. Sin embargo, reconoce que el potencial de esta tecnología es mucho mayor, por lo que será capaz de “detectar cuando un contenedor de basura está lleno para que sea recogido, la humedad en la ciudad, el encendido automático de las luces del alumbrado público o la detección de incendios”.

Málaga, Santander, Barcelona, A Coruña y Madrid son las ciudades españolas que han avanzado en materia de ‘smart cities’.
Málaga, Santander, Barcelona, A Coruña y Madrid son las ciudades españolas que han avanzado en materia de ‘smart cities’.

Con la imaginación como límite, afirma que las ciudades españolas más avanzadas son Málaga, Santander, Barcelona, A Coruña y Madrid, donde se aplican soluciones de las ‘smart cities’ tanto al tráfico, como a la organización de la ciudad y a la promoción del turismo inteligente. “Es importante entender que cada ciudad tiene su propia necesidad, por lo que la tecnología se tendrá que adaptar a sus características específicas, lo que será determinante en los plazos de implementación”.

Si bien en ciudades como Málaga, donde ya existía una infraestructura inicial, se estima en unos seis meses el plazo para la correcta recolección de datos y creación del algoritmo que regule el tráfico, en otras localidades el plazo podrá ser mayor. Para Vázquez, el gran sueño por conquistar está en la obtención de mayores fuentes de información; es decir, que los datos no solo provengan de los sensores, sino de los propios dispositivos móviles de los ciudadanos, lo que les permitirá contar con información más precisa y constante de los comportamientos urbanos.

Las ‘smart cities’ ya son una realidad en España, donde quedan cada vez menos espacios para los atascos y más esfuerzos para la gestión eficientes de las ciudades con el apoyo de la tecnología más moderna.

El proyecto de Ineco es prometedor porque ofrece ventajas para la movilidad, reducción de las emisiones de CO2 y un uso más eficiente de las vías de la ciudad.
El proyecto de Ineco es prometedor porque ofrece ventajas para la movilidad, reducción de las emisiones de CO2 y un uso más eficiente de las vías de la ciudad.