Calviño considera absurdo derogar la reforma laboral en este momento

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Nadia Calviño, vicepresidenta económica, asegura que cualquier modificación a la Ley se hará de forma dialogada y llama a no crear más «inseguridad jurídica» en estos momentos

La vicepresidenta económica, Nadia Calviño, cree «absurdo y contraproducente abrir este debate» en este momento de emergencia económica y ha recordado a sus colegas que los contribuyentes le pagan al Gobierno «para solucionar problemas, no para crearlos». Por este motivo, ha rechazado generar más «inseguridad jurídica» en un momento en el que España vive «la mayor recesión de nuestra historia».

Durante su intervención en la inauguración de la reunión anual del Círculo de Economía, que este año se celebra de manera reducida y en versión telemática bajo el título «Reflexiones políticas, económicas y sanitarias en torno a una pandemia», Calviño ha sido tajante cuando ha sido preguntada por la polémica que está fracturando al Gobierno a propósito del anuncio de derogación, luego desmentido, de la reforma laboral.

Calviño ha remarcado que el Gobierno no legislará en solitario de espaldas al diálogo social. Al contrario, cualquier posible cambio en la regulación laboral se realizará siempre con el consenso de la patronal y los sindicatos. «Cualquier modificación en este ámbito se hará de forma dialogada con los agentes sociales», ha garantizado.

Calviño no ha cerrado la puerta a que se pueda realizar alguna modificación puntual de la normativa laboral, aunque no necesariamente tiene que ser la reforma del Partido Popular. En el caso de que fueran imprescindibles adoptar algunos cambios, el «objetivo claro» del Gobierno será «impulsar el empleo y la actividad al mismo tiempo que se protege a los trabajadores».

Esta prioridad difícilmente se puede conjugar con una derogación total de la reforma laboral, ya que algunas medidas de flexibilidad introducidas entonces han servido para fortalecer el mercado laboral español. Un ejemplo son los ERTE (expedientes de regulación temporal de empleo), introducidos en 2012 para que los ajustes salariales se hagan por la vía de las reducciones de jornada en vez del recurso al despido.

Durante su intervención, Calviño ha lanzado varios guiños a la CEOE para relajar las tensiones después del colapso provocado por el acuerdo del PSOE con Bildu. La vicepresidenta ha señalado que la labor de los empresarios durante la crisis está siendo fundamental para cumplir con las medidas de confinamiento y evitar una caída mayor del PIB. «Los empresarios cuentan con el apoyo de este Gobierno», ha remarcado.

Además, ha celebrado que las grandes medidas en el ámbito laboral pactadas por el Ejecutivo, desde la subida del salario mínimo interprofesional hasta la prórroga de los ERTE, se han realizado con el acuerdo del diálogo social. «El Gobierno ha acordado siempre con los agentes sociales», ha señalado la vicepresidenta, y su intención es mantener esta línea sin cambios, porque las empresas no son el enemigo, sino un aliado del Gobierno para fomentar la recuperación y crear empleo.

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