La deserción MIR en la última década generó que más de 3.300 residentes ‘tirasen la toalla’ y abandonasen su formación sanitaria especializada.

Un estudio elaborado por Vicente Matas y el equipo del Sindicato Médico Andaluz de Granada desvela que, entre 2010 y 2020, 68.748 MIR terminaron su formación, frente a los 72.144 que eligieron plaza en esos diez años de periodo de tiempo.

Es decir, la deserción MIR alcanzó a los 3.396 residentes que abandonaron o apostaron por cambiar de especialidad.

La tasa de abandono hace que el impacto del incremento de plazas MIR en la última década se haya visto diluido.

¿El motivo?, que de las 681 nuevas vacantes ofrecidas para la formación MIR, solo se han aprovechado 511 en la última década.

El informe de Vicente Matas y el equipo del Sindicato Médico Andaluz de Granada intenta ahondar en los motivos detrás de la tasa de deserción. A pesar de que la principal causa apunta al cambio de especialidad o que optan por repetir el MIR, también existen quienes no soportan los altos niveles de estrés y de ‘burn out’ tan comunes en la profesión.

“En los años siguientes hay un drástico recorte de plazas adjudicadas, llegando hasta un mínimo de 5.920 en el año 2014. Cuatro años después, el máximo de MIR que podían terminar descendió, en concreto el máximo que podían terminar en el año 2018 era de 5.900, 5.921 en 2019 y 6.060 en el año 2020”, precisa el informe.

«3.537 han dejado de formar parte de la gran bolsa de médicos egresados», agrega.

El informe del sindicato prevé que entre 2021 y 2023 se incrementará levemente el número de desertores, consecuencia de los pequeños incrementos de plazas adjudicadas en los años 2017 a 2019.

“Este año esperamos que se incrementen también el número de nuevos MIR que comienzan su formación, es necesario que tengan opción el mayor número posible de los nuevos egresados de este año, que son unos 7.000 y los de años anteriores que no han tenido opción que posiblemente son unos 4.000 o 5.000”, ha añadido.

«Con el incremento de plazas adjudicadas este año y en la próxima convocatoria no habría problemas para cubrir las próximas jubilaciones»

Matas asegura que, con los recortes por la crisis económica «pudieron terminar entre 2015-2020 un máximo de 37.809 médicos especialistas, pero si no se hubieran recortado las plazas convocadas desde el año 2010 hubieran podido terminar entre estos años un máximo de 41.346».

«La diferencia son 3.537 que hubieran dejado de formar parte de la gran bolsa de médicos egresados de nuestras facultades que no han podido formarse por falta de plazas y que además los hemos necesitado para cubrir las muchas vacantes que se han producido por jubilaciones en muchas especialidades», explica en el informe.

«Con esto y el incremento de plazas adjudicadas este año y en la próxima convocatoria posiblemente no habría problemas para cubrir las próximas jubilaciones y nuestros jóvenes médicos que terminan cada año tendrían posibilidad de formarse como especialistas», sentencia.