WiZink reporta pérdidas en 2020 seis veces menores que las de 2019

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WiZink Bank anunció ingresos de 566 millones de euros en 2020, un 16% menos que el año anterior y pérdidas por 35,64 millones.

WiZink registró pérdidas de 35,64 millones de euros durante el ejercicio 2020, lo que supone un recorte de los ‘números rojos’ en seis veces si se compara con los 210,23 millones de euros de un año antes, según consta en los estados financieros que ha publicado este miércoles el Banco de España.

Aunque supone un avance para sus cuentas, la entidad extremó la prudencia en gestión del riesgo con una provisión extraordinaria de 61 millones de euros para protegerse ante potenciales impagos de clientes por el posible empeoramiento del entorno macroeconómico tras la crisis derivada del Covid-19.

El banco anticipó las provisiones para hacer frente a litigios tras el fallo del Tribunal Supremo sobre las tarjetas revolving en las cuentas de 2019, por lo que consideró no acometer ninguna dotación adicional por este frente en estas cuentas.

WiZink, propiedad del fondo Värde Partners, realizó ese año una provisión superior a los 200 millones de euros y, a cierre del pasado mes de diciembre, había consumido algo más de 60 millones de euros, por lo que aún tendría unos 148 millones de euros para afrontar las reclamaciones por posible usura.

Además, WiZink, que considera que las provisiones anticipadas en 2019 fueron suficientes, habría iniciado una estrategia proactiva para contactar con los clientes con tarjetas revolving e intentar alcanzar acuerdos extrajudiciales.

Por otro lado, las cuentas de 2020 están impactadas por el coste de 14 millones de euros del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para 123 empleados que anunció el año pasado con el que pretendía simplificar su estructura para optimizar el negocio y adaptarse a las nuevas circunstancias.

Asimismo, los ingresos de WiZink se situaron en 566 millones de euros en 2020, un 16% menos que en el ejercicio inmediatamente precedente, debido al impacto del confinamiento en la actividad de España y Portugal y al cambio de precios en las tarjetas de crédito con pago aplazado en España.

Por el cambio de precios en las tarjetas tras el fallo del Alto Tribunal, que se redujeron del 24% al 20%, la entidad financiera ha dejado de ingresar unos 60 millones de euros. Esta nueva circunstancia le obliga a diversificar su negocio. Precisamente la semana pasada adquirió la plataforma Lendrock, especializada en la financiación de vehículos de segunda mano.

Por otro lado, el margen bruto de intereses se situó en el 15,3%, frente al 17,6% obtenido en 2019. La entidad consiguió igualmente reducir su base de costes en un 8%, hasta los 210,5 millones de euros en 2020. La reducción se amplía al 14% si se excluye el coste del ERE. Mientras, la ratio de eficiencia se situó en el 46%.

Si se excluyen las provisiones extraordinarias para hacer frente a posibles impagos y el coste de 14 millones de euros de ERE, el beneficio antes de impuestos de la actividad recurrente se situaría en 14,6 millones de euros.

WiZink cuenta con una sólida posición de capital, con una ratio CET1 ‘phased-in’ del 18,1%, es decir, 428 puntos básicos por encima de los requerimientos regulatorios. En una nota, la entidad ha asegurado que su balance es «muy líquido» y que se autofinancia principalmente a través de depósitos de clientes.

A cierre de 2020, la entidad alcanzó los 3.151 millones de euros en pasivo de clientes, un 13% más que en 2019. Su ratio de préstamos frente a depósitos se situó en el 87% y tiene 1.100 millones de euros en activos líquidos, de los que 735 millones de euros son depósitos en el Banco de España.

NUEVA ESTRATEGIA: LOS PRÉSTAMOS PERSONALES

Ante este escenario, WiZink ha puesto en marcha un plan estratégico a tres años (2021-2023) con el que buscará enfocarse en la financiación al consumo en la Península Ibérica.

La estrategia del banco se fundamentará en diversificar hacia nuevas soluciones de financiación, acelerar el crecimiento de su solución de financiación en punto de venta para comercios (su fintech Aplazame) y transformar y digitalizar su negocio de tarjetas de crédito.

En cuanto a la Diversificación, WiZink entrará en negocios próximos de financiación al consumo y basados en su conocimiento en la gestión del ciclo de crédito, como los préstamos personales u otros productos de crédito que cubran necesidades específicas.

También ofrecerá productos de terceros a través de un marketplace de productos financieros integrado en su aplicación. Para su negocio en punto de venta digital (Aplazame), aprovechará las oportunidades de este segmento, que entiende que presenta el mayor crecimiento entre las diferentes categorías de financiación al consumo.

WiZink ha confirmado que seguirá explorando nuevos acuerdos de partnerships como vía de crecimiento e incorporando las últimas tecnologías digitales al servicio de sus clientes.