Los nuevos derechos de las empleadas del hogar: paro, despidos justificados y contratos indefinidos

Las empleadas del hogar tendrán derecho a paro, como el resto de trabajadores y trabajadoras en virtud del real decreto ley aprobado este martes por el Consejo de Ministros. Pero no es el único avance de la normativa, que busca equiparar sus condiciones de trabajo y «acabar con la discriminación histórica» del sector.

El Gobierno atiende así a las reivindicaciones de las plataformas de trabajadoras desde hace años y a las presiones para acabar con el perjuicio que también llegaban de fuera.

La justicia europea reprendió a España y también lo hizo la Organización Internacional del Trabajo (OIT), puesto que el Congreso no refrendó su Convenio 189, de protección a las empleadas y empleados domésticos, hasta junio de este año.

Repasamos los detalles de la nueva normativa:

Paro y Seguridad Social

La principal medida del decreto es que se reconoce el derecho a paro de las empleadas del hogar. Es decir, tendrán la misma protección por desempleo que el resto de trabajadores y trabajadoras que trabajan por cuenta ajena, es decir, que no son autónomos. De este modo, podrán acceder a las prestaciones por desempleo en los niveles contributivo y asistencial.

Esto implica equiparar toda la protección y cotizaciones de la Seguridad Social, no solo el paro: se incluye la cobertura del Fondo de Garantía Salarial (FOGASA) y la correspondiente cotización por la misma, que comenzará en octubre. Los empleadores tendrán derecho a una bonificación del 80 % para cubrir estas cotizaciones.

Despidos

Hasta ahora, el empleador podía despedir a una empleada del hogar sin alegar ningún motivo. Simplemente, era necesario respetar un tiempo de preaviso, que dependía de cuánto tiempo llevaba trabajando en ese mismo puesto. Esa figura llamada «desistimiento» se elimina ahora de las formas legales para terminar con un contrato laboral doméstico.

De este modo, en adelante, el despido tendrá que estar justificado por las causas comunes previstas en el Estatuto de Trabajadores o por otras cuestiones específicas de esta actividad.

Contratos indefinidos

Cuando el contrato no se realice por escrito, se presumirá que es de carácter indefinido, independientemente de cuánto dure la relación laboral. Se deberán reconocer, por lo tanto, los derechos y obligaciones que el contrato indefinido implica para empleado y empleador.

Además, la normativa garantiza que la persona trabajadora reciba información acerca de las condiciones de trabajo esenciales de su contrato sea cual sea la duración del mismo.

Afiliación

Las empleadas del hogar que trabajen durante menos de 60 horas mensuales por empleador ya no tendrán que solicitar directamente su afiliación, altas, bajas y variaciones de datos, aunque así se lo pidan. Estas obligaciones corresponderán al empleador.

Prevención de riesgos laborales

Se incluye expresamente a los trabajadores y trabajadores del hogar en la Ley de Prevención de riesgos laborales. Esto significa que se deberá garantizar que se toman las medidas oportunas para garantizar que su día a día en el trabajo se desarrolla de forma segura y sana, conforme a lo que determine un futuro desarrollo reglamentario.

En ese sentido, también se ha creará una Comisión de Estudio con perspectiva de género para conocer en profundidad y mejorar la protección frente a las enfermedades profesionales de trabajados desarrollados, sobre todo, por mujeres.

Acreditación como profesionales y formación 

El Gobierno ha anunciado que desarrollará políticas de formación y acreditación, concretamente, para quienes se dedican al cuidado y atención de personas en el hogar. Por ello, se tendrán en cuenta las particularidades tanto de la actividad como de quienes trabajan en ello.

Bonificaciones para las familias

Para los empleadores, además, de una bonificación del 80% a la cotización por desempleo y al FOGASA, se mantiene la reducción de un 20% a la cotización por contingencias comunes. 

El decreto mantiene las bonificaciones vigentes para las familias numerosas, pero amplía la deducción de hasta el 45 % a otros hogares si cumplen determinados requisitos de renta y patrimonio. Los detalles se desarrollarán en un reglamento en los próximos seis meses.