La fórmulas para afrontar una Navidad marcada por la inflación

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María ya ha comprado medio salmón y lo ha congelado para Nochebuena. Ella, desempleada, va a celebrar estas fiestas con su hijo y también tiene previsto comprar comida ya cocinada para evitar gastar mucha luz en casa. Gema y Daniel, que tienen una hija adolescente, van a hacer dos cenas, una con cada parte de la familia. Aunque todavía no han planificado nada, tienen claro que este año mirarán más las ofertas.

La Navidad se acerca, pero no lo hace de la misma forma que en años anteriores. Hay un factor clave, la inflación, que estará muy presente en las mesas de los hogares, que ya han cambiado sus hábitos de consumo para esquivar la subida de precios de los alimentos.

Los españoles van a gastar en estas fiestas una media de 497 euros, un 5% menos que el año pasado, según la última encuesta de consumo de Accenture. Un gasto que el Estudio de Consumo Navideño de Deloitte cifra en 634 euros, una cantidad similar a la de 2021. En todo caso, ambos documentos coinciden en algo: entre un 20 y un 30% de consumidores gastará menos de lo que querría por el aumento del coste de la vida.

A pesar de ello, no todo son sombras. De hecho, el 30% de los españoles reconoce que quiere darse un capricho o regalar algo a familiares y amigos, según Accenture. Es el caso de Alejandra, que quiere planificar viajes con sus amigas y su pareja y señala a Rtve.es que piensa comprar los regalos de Reyes Magos como otros años: “Después de unas fiestas marcadas por la pandemia, hay que aprovechar el tiempo”.

Ahorro y ganas de celebrar. Esta es la combinación que intentan conjugar los hogares en estas fiestas, donde la inflación, a diferencia de otros años, estará más presente en los planes de muchas familias.

Cambios en nuestros hábitos de consumo

La inflación ha cambiado los hábitos de consumo de los españoles y, concretamente, la compra de productos frescos en España. “Tres de cada cuatro consumidores van a cambiar su forma de comprar productos frescos y la mayoría va a buscar más ofertas”, explica  Marta Munné, de la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (AECOC). De hecho, un 40% de clientes asegura que comprará menos carne o pescado fresco en comparación con años anteriores, según el último estudio Perspectivas en Productos Frescos 2023 de AECOC Shopperview.

Es el caso de Gema y Daniel, que no suelen comprar con mucha antelación porque en casa son tres y no lo ven necesario. Ambos tienen un trabajo estable y no les faltan ingresos, pero aun así están muy pendientes de las ofertas: “Las gambas congeladas las iremos cogiendo ya, antes de que suban de precio”, explican

Mientras que otros años iban al mercado buscando cochinillo, salmón y marisco, con la subida de precios es posible que reduzcan la lista: “Ya estamos comiendo menos pescado, y seguramente habrá algunos alimentos que sustituyamos por otros”, matizan.  Entre sus planes también está salir a cenar fuera, pero sin grandes gastos. “Seguramente vaya a cenar con mis hermanas, pero iremos a un restaurante barato”, señala Gema.

Jessica vive con sus padres y lo va a celebrar con su familia materna y con la paterna. No saben cuánto van a subir los precios de aquí a las fiestas y, como van a ser muchos en la mesa, quieren dejar el menú listo lo antes posible: «Lo que otros años comprábamos días antes, ahora lo haremos con casi un mes de antelación» «Esto nunca lo habíamos hecho, pero este año somos muchos y comprar tanta cantidad, según están los precios, es una locura», señala.

Congelar y comprar comida ya cocinada, fórmulas para ahorrar

En este escenario, muchos hogares repiten la fórmula de comprar productos frescos de forma anticipada para evitar la subida de precios a lo largo de diciembre.

María va a pasar las fiestas con su hijo y, a pesar de que solo van a ser dos, ha decidido comprar ya el pescado porque cree que dentro de unas semanas “van a subir muchísimo los precios”. “He comprado ya medio salmón fresco y lo he congelado para tener de aquí a Navidad. Ahora está a 10 euros el kilo, pero dentro de un mes puede subir al doble”, explica.

Además, ella está acogida al bono social térmico y lleva meses esforzándose para ahorrar energía, algo que quiere seguir haciendo en Nochebuena y Navidad: “Este año compraré cochinillo, conejo y cordero ya cocinado para evitar gastar luz en casa”.

En este escenario, las prioridades se centran en disfrutar, pero hacerlo sin sobrecargar más su economía doméstica. “El consumidor está cambiando, no solo en los productos que compra, sino también en dónde los compra, y busca que le llegue el presupuesto», explica Antonio Khalaf, consultor de Iri-Worldwide.

Pero no todo son sombras y, a pesar de la inflación, el estudio de AECOC refleja que casi la mitad de consumidores querrá darse un capricho y comerá carne o pescado de mayor calidad para festejar los días más señalados como Nochebuena o Navidad.

Regalos, ocio y viajes: los principales impulsos del consumo

Los meses de diciembre y enero no son sinónimo solamente de comidas y cenas, sino también de otros gastos, como regalos, ocio y viajes, tres pilares impulsarán la subida del consumo en las fiestas de este año, según el Estudio de Consumo Navideño de Deloitte.

Además, desde la consultora señalan que este año la pandemia ya no está entre las principales preocupaciones de los consumidores, y se animan a gastar más fuera de casa. Esta es la filosofía de Alejandra, que tuvo coronavirus en las Navidades del año pasado y busca celebrar todo lo que entonces no pudo: “Lo que quiero es aprovechar las fiestas, disfrutar y salir, sean más caras o no”.

En su caso, cuenta con un sueldo estable y no tiene hijos, de forma que sus regalos irán destinados a sus familia y a su pareja. “No voy a cambiar nada, voy a comprar los regalos de Papá Noel y Reyes Magos como el año pasado, en la semana previa a Navidad”, nos cuenta. Por su parte, Ana y Diego señalan que comprarán «algún detalle» a familiares, pero esperarán a la temporada de rebajas para comprar los más importantes y aprovechar los descuentos.

Por otro lado, Gema y Daniel sí optan por adelantar los regalos de su hija y ya están mirando las ofertas en libros y ropa: “Lo haremos como siempre, con las ofertas del Black Friday”.

Ellos están dentro del 42% de consumidores que ha planificado anticipar sus compras navideñas, pero la inestabilidad económica hace que muchos esperen a las ofertas de última hora, que este año serán «más agresivas» y con mayores descuentos en electrodomésticos, ropa, bolsos y productos de maquillaje y belleza, según las predicciones de Salesforce para estas Navidades. De hecho, el sector del juguete también espera un ligero crecimiento en diciembre y recuperar la facturación previa a la pandemia.

En este contexto, la mitad de españoles realiza sus compras navideñas en diciembre, un mes que concentra el 30% del total de gasto de estas fiestas, según Deloitte. No obstante, hay fechas clave como el Black Friday, el Cyber Monday y el Día del Soltero, que ya acumulan el 17% del total del consumo y son, por tanto, una oportunidad que muchos hogares aprovechan para comprar de forma anticipada los regalos de Papá Noel y los Reyes Magos.

Se mantienen los viajes, pero se planifican más

Aparte de estas compras, muchos quieren seguir haciendo viajes como otros años, o recuperar los que cancelaron por la pandemia. María y su hijo suelen hacer una escapada de dos o tres días en estas fechas, pero este año se han entregado a una doble fórmula para que no les salga tan caro: reservar con más antelación y descartar la opción de Nochevieja, algo que en un principio querían hacer. «Viajaremos diez días antes de Fin de Año porque nos sale tres veces más barato el vuelo y el alojamiento».

Este es también el plan de Ana, que quiere ir a algún sitio con su madre y cree que la organización es la clave para no gastar demasiado: “Me gustaría ir con ella a celebrarlo a algún sitio, para que no cocine tanto y que salga un poco de casa”.

Pero diciembre y enero son, también, meses de actividades deportivas. Antes de la pandemia, Daniel solía ir a esquiar con su hija en la primera semana de enero. Este año, les gustaría retomar la tradición: “Es cuestión de conseguir alguna oferta, porque ha debido de subir mucho en los últimos dos años”.

Poner el foco en las familias que se endeudan demasiado en estas fiestas

En este contexto, desde Facua señalan que la inflación provocará que una parte de los consumidores haga menos compras porque no puede asumirlo, y otra parte se endeude más por adquirir unos productos que este año se han encarecido.

“Habrá usuarios que pidan préstamos para pasar estas fiestas, algo que entendemos que es peligroso”, explica Rubén Sánchez, portavoz de Facua. Reconoce que adelantar las compras puede ser una opción inteligente si se hace con productos frescos que se sabe que se van a encarecer, pero “hay que tener cuidado con celebrar las Navidades desde finales de octubre”, es decir, comprar turrones y polvorones de forma continuada.

“Algunos hogares acaban comprando una y otra vez cada semana y caen en el “truco” de las grandes superficies, que nos convencen de que celebremos la Navidad meses antes de que llegue realmente”, señala el portavoz de Facua.

Aunque no hacen previsiones, desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recalcan la «subida histórica» de alimentos básicos como la leche, el aceite y los huevos. “Prevemos que este año la Navidad va a ser todavía más cara”, nos cuenta Enrique García, portavoz de la organización, que cree que los productos típicamente navideños también van a subir bastante con respecto al año pasado.

En todo caso, teniendo en cuenta la inflación, ambas organizaciones recomiendan este año, con más motivo, no precipitarse en estas compras, y comparar precios entre marcas y superficies para evitar que el ticket se dispare más de lo debido.