Estas serían las consecuencias de la fusión entre Bankia y CaixaBank

fusión entre Bankia y CaixaBank

La principal consecuencia de producirse la fusión entre Bankia y CaixaBank es que daría origen a la primera entidad bancaria en España.

El nuevo grupo contaría con unos activos por importe de 650.000 millones de euros, unas 6.600 sucursales (4.400 la entidad de origen catalán y más de 2.200 de la entidad nacionalizada) y una plantilla conjunta superior a los 51.000 empleados (35.600 CaixaBank y 16.000 Bankia).

La fusión ayudaría al proceso de consolidación bancaria reclamada desde diversos organismos en los últimos meses para hacer frente a la crisis provocada por la pandemia de COVID-19.

De hecho, esta misma semana, el vicepresidente del Banco Central Europeo y exministro de Economía del Gobierno de España, Luis de Guindos, consideraba «urgente» la consolidación bancaria a fin de abordar los problemas de rentabilidad que ya existían antes de la crisis, pero que se han visto exacerbados por la pandemia.

También el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, aseguraba este pasado martes que veía margen para que se produzcan más fusiones bancarias sin incurrir en el oligopolio, tanto en Europa como en España.

Otro elemento importante de la operación es que supondría la privatización de Bankia, ya que actualmente el Estado tiene cerca del 62% de las acciones de la entidad.

Este proceso de privatización estaba prorrogado hasta finales de 2021, con el objetivo de dar margen al Gobierno para estudiar «todas las posibilidades» y maximizar el retorno del rescate bancario.

Hay que recordar que, para reflotar Bankia, el Estado inyectó 22.424 millones de euros en 2013, de los que ha recuperado ya 2.864 millones de euros (el 12,77% del total) con la venta de sendos paquetes del 7,5% y el 7% en 2014 y en 2017, más 741 millones pagados en dividendos, a los que el banco añade cerca de 5.000 millones devueltos a preferentistas y minoristas de la salida a bolsa del 2011.

¿CUÁNDO SE LLEVARÍA A CABO LA OPERACIÓN?

La intención de ambas entidades es apurar los plazos y acelerar al máximo los trámites pertinentes con el fin de tener ultimada su fusión antes de que acabe el 2020, detallan fuentes del sector.

La operación está aún en sus fases iniciales, pero ha arrancado con fuerza, al contar con la bendición del supervisor del BCE y el Ministerio de Economía, no así con la del socio de la coalición de Gobierno, Unidas Podemos.

¿QUÉ ESTRUCTURA ACCIONARIAL RESULTARÍA DE LA FUSIÓN?

Según la ecuación de canje que se baraja, la Fundación La Caixa controlaría un 30% del grupo resultante de la fusión, mientras que el Estado, a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), bajaría su peso de casi el 62% actual al 14%.

Con datos a cierre del jueves, la capitalización bursátil de CaixaBank ascendía a 10.859 millones de euros, mientras que la de Bankia se situaba en 3.178 millones.

Si se tomaran como referencia estos datos para la ecuación de canje, los accionistas de CaixaBank tendrían el 70% de la nueva entidad, y los de Bankia el resto.

¿DÓNDE SE ENCONTRARÍA LA SEDE?

Aunque ninguna de las dos entidades se ha pronunciado todavía al respecto, es previsible que la entidad resultante mantenga la sede en Valencia, donde la tienen actualmente ambos bancos.

En cuanto al organigrama, parece que las entidades se sentirían cómodas otorgando el sillón de presidencia a José Ignacio Goirigolzarri y el puesto de consejero delegado plenipotenciario a Gonzalo Gortázar.

En el caso de José Sevilla, actual consejero delegado de Bankia, no se ha definido aún si tendría encaje en el nuevo organigrama.

¿CUÁLES HAN SIDO LAS REACCIONES A ESTA OPERACIÓN?

Por parte del Gobierno, la vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha señalado que el Ejecutivo tendrá que seguir de cerca el proceso de fusión entre ambos bancos «en favor del interés general del país y de todos».

Sin embargo, el socio de Gobierno del PSOE, Unidas Podemos, ha considerado «preocupante» esta posible operación debido a los riesgos para la competencia del mercado, la estabilidad del sector financiero, el empleo en las entidades y la recuperación de ayudas.

Además, la formación ‘morada’ ha rechazado una «reprivatización» de Bankia y ha reivincidado la necesidad de contar con una «banca pública eficiente» para «impulsar la modernización del tejido productivo» y cree que la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri «puede ser el embrión para ello».

De la misma opinión son Facua, Asufin o Más País, que afirma que esta operación es «una irresponsabilidad» y una «privatización encubierta de Bankia», entidad «rescatada con el dinero de todos los españoles».

Asimismo, Adicae ha advertido de que sus equipos técnicos dedicarán todos sus esfuerzos a vigilar estrechamente que los servicios contratados por los 13,7 millones de clientes de CaixaBank y los más de 8 millones de Bankia no se vean modificados.

Por su parte, los secretarios generales de CCOO, Unai Sordo, y de UGT, Pepe Álvarez, han coincidido en solicitar «medidas no traumáticas» para las plantillas de Caixabank y Bankia si se completa con éxito la negociación para la fusión de ambas entidades.

En cuanto al PP, cree que una posible fusión entre Bankia y CaixaBank «será una noticia positiva para la economía española» si bien ha reclamado «transparencia en la operación, criterios de mercado y protección para clientes, depositantes y los trabajadores».

¿QUÉ OPINAN LOS ANALISTAS?

Distintos analistas consideran que el anuncio de Bankia y CaixaBank abre la veda para que se produzca una nueva oleada de fusiones bancarias.

Barclay’s, que calcula que la entidad resultante elevaría un 18% su beneficio en 2022 tras ajustar la red de oficinas (hay 1.400 sucursales que comparten código postal), ha señalado que la consolidación es «positiva para el sector» y generaría grandes sinergias de costes.

Analistas de Investing.com creen que el anuncio ha abierto la veda de una posible ola de fusiones bancarias y podría ser un punto de partida para otras operaciones, después de que el BCE haya advertido en numerosas ocasiones que la consolidación puede ser una vía para hacer frente a la crisis del Covid-19.

De la misma opinión es el profesor de Banca en EAE Business School, Luis Losantos, que considera que esta fusión «no es solo real, sino que ha sido impulsada por el Gobierno» y abrirá el camino a una nueva oleada de fusiones bancarias.

El director de inversiones financieras en Mutualidad de la Abogacía, Pedro del Pozo, ha tildado el anuncio de «positivo para los mercados, para el sector y para las dos entidades», aunque ha recomendado prudencia para que las expectativas creadas en los mercados «no se vean frustradas» ante un posible fracaso de las negociaciones, dada la fase preliminar en la que se encuentra el acuerdo y que esta misma operación se intentó en mitad de la crisis de la deuda, no llevándose a efecto finalmente.

De su lado, el portavoz de eToro en España, Javier Molina, ha explicado que el anuncio de la operación supone, desde el punto de vista técnico, «una bocanada de impulso para todo el sector financiero, pudiendo generar interés y volumen entre los inversores», en un escenario en el que estaba cotizando en una situación «de máxima debilidad, con poco volumen y escaso interés inversor».

«En todo caso, no hay que olvidar que la tendencia de medio y largo plazo de todo el sector, no solo en España, sino también en Europa, sigue siendo bajista y eso invita a cierta precaución. El sector se enfrena a un contexto de bajos tipos de interés, creciente competencia y la necesidad de acelerar la transformación digital», ha apuntado el portavoz de eToro.

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