El capital privado en España se desploma un 35% en 2020

capital privado

La inversión del capital privado en España se redujo en el 2020 hasta los 5.561 millones de euros, una caída del 35% respecto al año anterior, por impacto social y económico de pandemia de COVID-19, de acuerdo a la Asociación Española de Capital, Crecimiento e Inversión (Ascri).

«Estos datos avanzados no anticipan una debacle en la inversión, pero sí recogen una reducción tras tres años sucesivos de crecimiento récord», ha razonado el presidente de Ascri, Aquilino Peña, que pronostica un ligero incremento de esta estimación en los datos definitivos, que se presentarán en abril.

En el último año se cerraron 765 inversiones, un 1% más que un año antes y el máximo de la serie. De estas, 434 inversiones fueron en empresas que no habían recibido financiación de capital privado hasta el momento, en el ‘middle market’ y en el ‘venture capital’.

A pesar de la reducción del volumen invertido, la cifra registrada en 2020 ha sido el tercer mejor registro histórico en términos de volumen de inversión, por detrás de 2019 y 2018, dos ejercicios particulares que estuvieron marcados por el elevado número de grandes operaciones, que en el último año se redujeron a ocho operaciones.

Para 2021, la previsión de la patronal es que haya «más operaciones y más volumen invertido», gracias a la mayor visibilidad del fin de la pandemia y tras un arranque del año «tremendamente fuerte». Entre los factores que marcarán estas inversiones, Ascri destaca las condiciones de la financiación del ICO, los ERTE y la recuperación del sector turístico.

SEGMENTO DEL ‘VENTURE CAPITAL’, DINAMIZADOR

El segmento del ‘venture capital’ ha sido el mayor dinamizador respecto al número de operaciones, con un volumen de 750 millones de euros, un 4% más, en un total de 624 inversiones, lo que supone un crecimiento del 6% interanual y supera todos los máximos precedentes.

La patronal ha atribuido esto en parte debido al elevado número de ‘tickets’ por encima de los 10 millones de euros, en una cifra de 13 en 2020 frente a 8 operaciones en 2019, que contribuyeron a financiar las grandes rondas lideradas por fondos internacionales en coinversión con fondos nacionales.

TAMAÑO DE LAS INVERSIONES

Por tamaño de las inversiones, las operaciones con una inversión en ‘equity’ de entre 10 millones y 100 millones de euros sigue muy activo, al mantener el máximo histórico en términos de volumen (1.953,6 millones de euros) y superar todos los récords en número de operaciones (79 inversiones).

Según la etapa de desarrollo, destacó la inversión en ‘buy outs’, con un volumen de 3.490 millones de euros en 44 inversiones. Respecto al capital expansión (‘growth’), se realizaron 77 ‘deals’ por 711 millones de euros.

Los sectores que mayor volumen de inversión recibieron fueron comunicaciones (28%), informática (25,4%) y productos de Consumo (10%). Por número de inversiones destacaron informática (342 operaciones), medicina/salud (85) y biotecnología y genética (54).

SUBE LA CAPTACIÓN DE NUEVOS FONDOS

El ‘fundraising’ captado por parte de los inversores nacionales privados alcanzó la cifra de 2.026 millones de euros, un 6% más que en 2019. Así, el ‘dry powder’, el capital listo para ser invertido este año, se estima entre 4.500 y 5.000 millones de euros, por parte de las gestoras españolas.

A pesar del complicado contexto, se ha mantenido la captación para vehículos de ‘venture capital’, que alcanzó en 2020 un máximo histórico por segundo año consecutivo al superar los 700 millones de euros.

MENOS DESINVERSIONES POR LA INCERTIDUMBRE

El volumen de desinversión registró una cifra estimada, a precio de coste, de 1.131 millones de euros, lo que supone una reducción del 62% interanual, en 223 operaciones (un 34% menos).

Ascri atribuye esta ralentización a la falta de visibilidad a la hora de proyectar valoraciones por el Covid-19, con lo que el foco se ha puesto en preservar las carteras.

Los ‘writte offs’, como se conocen a las pérdidas totales, se redujeron en 2020, desde los 54 registrados en 2019 a 32 el último año. Peña ha subrayado que hubo menos quiebras, pero estas fueron más grandes.

El 48,4% del volumen fue desinvertido mediante venta a un inversor industrial, el 30% mediante venta a otra entidad de capital privado y el 10% restante mediante reconocimiento de minusvalías.

RETOS PENDIENTES

Entre los principales retos del sector para este nuevo año, Ascri ha destacado la importancia de seguir haciendo de España un país atractivo para los inversores, adecuando la fiscalidad de las inversiones a los países del entorno, dando visibilidad a la estructura laboral tras la prórroga de los ERTE, y con certidumbres en los requisitos para la inversión extranjera.

En esta última cuestión, la patronal ha sido crítica con las limitaciones «vagas e inciertas» fijadas para la inversión extranjera que se dictaron al estallar la pandemia. Ascri ha trabajado para incluir criterios sobre los sectores considerados estratégicos, subir los umbrales mínimos y ajustar los plazos de la administración para dar el visto bueno a las inversiones, lo que prevén que se recoja en el próximo reglamento.

Asimismo, la asociación ha avanzado que en los próximos días se reunirán con el Gobierno para conocer la ley de ‘startups’, en cuya elaboración han participado y cuya tramitación es inminente. Además, mantendrán un encuentro con el nuevo presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Rodrigo Buenaventura.

Funcas rebaja la previsión de crecimiento del PIB de España al 6,3%