El BDE prevé una caída del sector inmobiliario en el corto plazo

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El Banco de España (BDE) espera un ajuste a la baja en los precios y en las ventas del mercado inmobiliario debido al impacto del Covid-19

El Banco de España (BDE) prevé un «impacto significativo» de la crisis sanitaria en el mercado inmobiliario, con «ajustes a la baja» al menos en el corto plazo, según asegura la institución en su Informe de Estabilidad Financiera de primavera.

El organismo que gobierna Pablo Hernández de Cos señala que, antes de la «perturbación» que ha supuesto la crisis sanitaria, el mercado inmobiliario se encontraba en una fase de desaceleración, tanto en términos de actividad y transacciones como de precios, todo ello tras la «notable expansión» de los años anteriores.

Así, subraya que las compraventas se contrajeron en 2019 en el segmento tanto de obra nueva como, en mayor medida, en el de vivienda usada. Por su parte, el crecimiento del precio medio de la vivienda se moderó, manteniéndose una «elevada heterogeneidad geográfica».

Además, argumenta que, a diferencia de la situación anterior a la última crisis, «a finales de 2019 no se observaban desequilibrios importantes en el mercado de la vivienda, ni en términos de cantidades ni de precios».

La declaración del estado de alarma por la crisis sanitaria no implicó en un primer momento el cese de la actividad en el sector de la construcción, aunque sí se detuvo entre el 29 de marzo y el 9 de abril por la suspensión de las actividades económicas no esenciales.

En todo caso, el BDE advierte de que el confinamiento de la población y la dificultad para llevar a término algunas de las tareas asociadas al proceso de compraventa de viviendas «habrían tenido un impacto muy significativo en la demanda».

INTENSA CAÍDA DE LA BÚSQUEDA DE VIVIENDA POR INTERNET

Para justificar esta afirmación, la institución pone como ejemplo los indicadores basados en las búsquedas en Internet de términos relacionados con el sector inmobiliario, en los que se muestran «una intensa caída».

En opinión del Banco de España, el grado de recuperación de la actividad en el mercado inmobiliario, una vez finalice la crisis sanitaria, «dependerá de hasta qué punto los efectos económicos y financieros de esta perturbación son más o menos persistentes».

De cualquier modo, afirma que la ausencia de desequilibrios importantes en el mercado inmobiliario en términos de precios y cantidades antes del estallido de la crisis sanitaria «mitiga el alcance de los posibles riesgos para la estabilidad económica y financiera».

«A diferencia de lo que ocurrió cuando estalló la crisis iniciada en 2008, en esta ocasión el sector no parece sobredimensionado, el endeudamiento vinculado con la actividad inmobiliaria y la financiación a los hogares para adquisición de vivienda se estaban contrayendo, aunque representa todavía una fracción significativa del crédito bancario al sector privado, y no existían indicios generalizados de sobrevaloración de la vivienda», expone.

Al mismo tiempo, recuerda que el peso en la concesión de hipotecas de operaciones con un alto apalancamiento ha sido mucho más reducido en el periodo posterior a 2008 y que los préstamos hipotecarios que sobrevivieron a la crisis financiera internacional tienen unas condiciones de financiación que, en general, «se puede calificar de prudentes y se encuentran más próximos a su vencimiento».

«La evidencia empírica disponible muestra que esto reduce sustancialmente la probabilidad de morosidad cuando se produce una caída de la renta del acreditado», concluye.

El Gobierno centraliza todas las donaciones a través del Banco de España