Suecia asume la presidencia de la UE con el reto de impulsar la competitividad antes de ceder el testigo a España

Suecia asume la presidencia del Consejo Europeo con el reto de impulsar la competitividad de la Unión Europea en medio de un incierto clima económico marcado por la guerra en Ucrania, la crisis energética y una inflación disparada, antes de ceder el testigo a España durante el segundo semestre del año.

El país sueco ha señalado la competitividad como una de las cuatro áreas prioritarias de su presidencia, que se extenderá durante el primer semestre de 2023, junto a la seguridad, la transición verde y la defensa de los derechos fundamentales y el Estado de derecho.

«Una UE fuerte económicamente y competitiva es crucial para su posición global. Las compañías innovadoras en un mercado libre y abierto no solo generan crecimiento y bienestar, también conducen a las transiciones verde y digital», ha dicho recientemente en un discurso en el Parlamento sueco el primer ministro conservador, Ulf Kristersson.

Suecia preside una UE «rezagada»

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Kristersson ha resaltado que la UE está «rezagada» frente a Estados Unidos y China y que son necesarias una clara política de competencia y mejores regulaciones para la industria europea, además de incidir en que el proteccionismo «no es el camino a seguir».

El programa de la presidencia sueca -cuyo lema es «más verde, más segura, más libre»- incluye trabajar para que haya reglas más predecibles y a largo plazo que permitan asumir el liderazgo en innovación digital y eliminar barreras para mercancías y servicios en el mercado comunitario.

También se menciona la necesidad de priorizar las negociaciones sobre las regulaciones de diseño ecológico y productos de construcción, así como del nuevo instrumento de emergencia del mercado único para responder a futuras crisis.

En el área industrial, Suecia quiere iniciar las negociaciones sobre la adopción de la nueva norma de homologación de vehículos Euro 7 para vehículos diésel y gasolina y profundizar en la dirección marcada por la nueva Ley de Chips Europea para reducir la dependencia de proveedores extranjeros.

Amdemás, pretende revisar la legislación sobre protección del diseño y los productos industriales y artesanos, promover el intercambio de conocimiento y el aumento del acceso a infraestructuras de investigación son otras de las áreas marcadas para impulsar la competitividad.

Bulgaria, Chequia, Croacia, Hungría, Polonia, Rumanía y Suecia son los países que se encuentran comprometidos con la adopción del euro.

«Para lograr una transición climática exitosa y reforzar la competitividad, la UE necesita un suministro seguro de electricidad de origen no fósil. Y, a la vez, se debe respetar el derecho de los estados miembros a decidir su propio mix energético», resalta el programa sueco.

La presidencia rotatoria sueca admite que deberá operar en un clima de «gran incertidumbre económica» debido a la guerra de Ucrania y que muchos países se encuentran bajo «presión severa» para gestionar sus efectos en los hogares y las empresas.

«La guerra de Ucrania influirá de forma decisiva en toda la presidencia sueca. No tenemos ni idea de qué va a pasar, pero estamos listos para actuar rápido y de forma resolutiva», ha dicho recientemente Kristersson, aludiendo a la posibilidad de aprobar más sanciones a Rusia y nuevos paquetes de ayuda económica a Ucrania.

Kristersson ha admitido no obstante que puede ser «difícil» mantener la unidad lograda hasta ahora en el seno de la UE en ese área.

 

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