El 77% de los extranjeros, a favor de una homologación ‘a la alemana’

Una encuesta realizada por Iberoeconomía revela que el 77 por ciento de los extranjeros está a favor de una homologación con un plazo de 6 meses máximo.
Una encuesta realizada por Iberoeconomía revela que el 77 por ciento de los extranjeros está a favor de una homologación con un plazo de 6 meses máximo.

Una encuesta realizada por IberoEconomía revela que una gran mayoría demanda un modelo de homologaciones español con resoluciones más rápidas.

El 23 por ciento restante de los encuestados se muestran satisfechos con el actual modelo de homologación que existe en España.
El 23 por ciento restante de los encuestados se muestran satisfechos con el actual modelo de homologación que existe en España.

Alemania se está convirtiendo en uno de los referentes europeos para la homologación de títulos. El país europeo destaca por el corto plazo de sus trámites, donde el aspirante tendrá una respuesta en el plazo máximo de seis meses, frente a los 15 o 18 meses de media que se requieren en España. En este sentido, un grupo de aspirantes están demandando una reforma del sistema español para que logre unos plazos más ajustados a la media de Europa, según han informado a IberoEconomía.

A partir de la petición, IberoEconomía ha realizado una encuesta para determinar cuál es la popularidad de la medida. La respuesta ha sido abrumante: el 77 por ciento de los entrevistados están a favor de que España cambie su actual modelo de homologación a favor de implementar un sistema similar al empleado por Alemania y otros países de la región.

En este sentido, sólo el 23 por ciento restante se ha mostrado satisfecho con el actual modelo que existe en España, por lo que aseguran que un plazo de 18 meses para lograr la homologación de una titulación profesional no es exagerado.

Según fuentes del Ministerio de Educación, la larga duración de los trámites se genera por el volumen de solicitudes registradas por los profesionales extranjeros. No obstante, los solicitantes consideran que “no es una excusa, debido a que otros países de la Unión Europea también cuenta con un importante volumen de peticiones pero las resoluciones salen más rápido”.