La inflación ya afecta al 82% de los emprendedores, pero solo 1 de cada 3 han repercutido el incremento de costes a sus clientes

Emprender en momento de crisis puede ser una buena idea
Emprender en momento de crisis puede ser una buena idea

¿Qué lleva a alguien a invertir todos sus ahorros y comprometer su futuro profesional y personal para crear un negocio? Es el llamado “gen emprendedor”, que en realidad engloba un conjunto de motivaciones muy diverso, tal y como revela un estudio dado a conocer por Zurichempresas.es sobre el perfil y situación del emprendimiento en España. La investigación, llevada a cabo por The Cocktail Analysis mediante entrevistas a 805 autónomos y micropymes, analiza tanto los retos actuales como las actitudes respecto al emprendimiento.

Agustí Pascual, director de Zurichempresas.es; Claudia Pierre, Founder & Co-CEO en Meeting Lawyers; Celia Ferrero, vicepresidenta Federación Nacional de Asociaciones
de Trabajadores Autónomos (ATA) y Fernando Díez, director The Cocktail Analysis Madrid

Tras la pandemia, que supuso un duro golpe del que aún no se han recuperado dos de cada tres emprendedores, han llegado una serie de nuevos desafíos y amenazas, principalmente relacionados con la economía. El 82% de los emprendedores consultados se han visto afectados por la inflación y el 75% por la subida de precios de la energía, pero solo 1 de cada 3 han trasladado el incremento de costes a sus clientes. El resto se han tenido que enfrentar al dilema de elegir entre perder clientes o reducir sus márgenes de beneficio.

Aunque suele decirse que las crisis económicas fomentan el emprendimiento, lo cierto es que el 47% de los emprendedores se declaran vocacionales, apenas uno de cada diez llega mediante la herencia de un negocio, y el 41% debido a circunstancias externas al emprendimiento, como quedarse sin trabajo. Por eso, el estudio distingue entre cuatro perfiles de emprendedores.

El perfil más numeroso es el Comprometido (30% del total), en el que confluye la vocación con la necesidad de emprender, y donde hay mayor presencia femenina. Dentro de este perfil el motivo para emprender (38%) es la falta de trabajo o la situación de precariedad. Le sigue el Innovador (28%), un perfil claramente vocacional y más predispuesto al riesgo y a la innovación. El tercer perfil más frecuente (23%) es el llamado Cambio de Rumbo, que se ha visto abocado al emprendimiento por circunstancias externas, pero está a gusto con su salida profesional. Finalmente, el perfil Luchador representa al 19% de emprendedores que no siempre llegan a este camino por convicción, pero muestran gran motivación y resiliencia.

Todos estos perfiles comparten una serie de objetivos, entre los que destacan compaginar la vida personal y profesional (68%), dedicarse a lo que realmente les gusta (61%) y poder vivir tranquilos, sin preocupaciones (58%). Por supuesto, no todo es un camino de rosas en su trayectoria. Las principales dificultades a las que se ha enfrentado los emprendedores a la hora de poner en marcha su negocio son la asunción de riesgos, los problemas y el estrés (57%), la gestión financiera (52%) y tener que dedicarle mucho esfuerzo y trabajo (43%).

A cambio, tres de cada diez encuestados perciben que ser emprendedores les proporciona una mayor satisfacción que trabajar para otros, más libertad y creatividad, así como la posibilidad de dedicarse a lo que les gusta. En este sentido, los emprendedores españoles se definen a sí mismos como trabajadores, resilientes, curiosos, optimistas y creativos.

“Como muestra este estudio, el denominado gen emprendedor se presenta con matices en función de los distintos perfiles de emprendedores. Sin embargo, todos tienen un denominador común, que es un decidido compromiso con el trabajo, la superación y la innovación que los convierten en el motor económico que impulsa a las pymes y autónomos de nuestro país”, señala Agustí Pascual, director de Zurichempresas.es.