El juego online en España crece en medio de la tormenta

Casinos online

El pasado mes de abril de 2020, el Ministro de Consumo, Alberto Garzón, salía a la palestra alertando de que, según las cifras manejadas por su Ministerio, el juego en online se estaba disparando en España. Más allá del alarmismo inicial, estábamos asistiendo a un ejemplo más de cómo la economía digital se convertía en la gran ganadora de la crisis sanitaria derivada de la pandemia por el coronavirus.

Más allá de que la población, en ese momento, estuviese buscando formas alternativas de ocio sin salir de casa por culpa de los confinamientos, la accesibilidad a los operadores de juegos y las nuevas fórmulas de pago con métodos electrónicos, hicieron que muchos españoles accediesen por primera vez a páginas especializadas con el fin de buscar casinos con paypal u otros métodos de pago.

Y es que, el juego online, es uno de los pocos sectores de mercado que, pese a las restricciones impuestas por parte del Gobierno, siguen creciendo en medio de una incipiente crisis económica. Hasta el comienzo de la pandemia, la industria del juego estaba aportando el 0,97% del pib, una cifra nada desdeñable si lo comparamos con el 1,37% que aporta el fútbol al conjunto de la economía en nuestro país.

Según el informe anual publicado por el máximo regulador español, la Dirección General de Ordenación del Juego, (DGOJ), el sector de los casinos en línea creció un 13% en el último año 2020, facturando 850,6 millones de euros y solo teniendo un parón durante el tercer trimestre, coincidiendo con la peor época de la pandemia. Cifras impresionantes en un contexto económico realmente convulso.

Pese a que las competiciones deportivas fueron suspendidas y con ellas las apuestas en internet, las preferencias de los usuarios aficionados al juego en línea derivaron hacia los juegos de casino online. Como ejemplo, el fuerte crecimiento en nuevos jugadores de póquer online, que aumentaron en un 36% el año pasado, o de bingo en línea, que aumentaron en un 20%

La facilidad para acceder a operadores en línea regulados en España y la capacidad de estos de adaptarse a los nuevos métodos de pago electrónico como puede ser el anteriormente mencionado monedero digital Paypal o, incluso, las famosas criptomonedas como Ethereum, han terminado por consolidar a los casinos online como una alternativa de ocio en España.

Al margen del eterno debate sobre los peligros que entrañan las malas prácticas del juego, estamos hablando de un sector de mercado pujante en un contexto de depresión económico, lo cual haría, como poco, que estuviésemos muy atentos a su evolución.